miércoles, 9 de febrero de 2011

Edición Especial: ¡Sólo tiene mujer quien puede!

Una de las más feas cosas que una mujer tiene que soportar, es la actitud de los del otro sexo. Mucho se pierde el tiempo, tratando de entender, cuando el quid está en "aceptar". 

Con la convicción de que esta nota será de beneficio, comparto con uds. esta graciosa, pero no menos real reflexión: 

Por:  Fernando Veríssimo, escritor brasileño (Porto Alegre, Rio Grande do Sul, 26 de Septiembre de 1936) 

El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene. Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.

Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan: 

1. Hábitat:  

La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente. 

2. Alimentación correcta: 

Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial. 

3. F l o r e s: 

También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero. 
Respeta a las mujeres, no abuses jamás de su debilidad
y mucho menos pienses en deshonrarlas.

4. Respete la naturaleza: 

¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso. 

5. No restrinja su vanidad: 

Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela. 

6. El cerebro femenino no es un mito 

Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.

Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres. 

7. No haga sombra sobre ella... 

Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero. 

8. Acepte:  

Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.

Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.   

¡Sólo tiene mujer quien puede!

sábado, 29 de enero de 2011

Sobre Pensamiento Racional y Pensamiento Dogmático

Para empezar a tratar este tema, es fundamental partir primeramente de los conceptos de Razón y Dogma, que son la esencia de los diferentes pensamientos que se expondrán a continuación:
  1.     Se entiende por razón[1] la facultad en virtud de la cual el ser humano es capaz de identificar conceptos, cuestionarlos, hallar coherencia o contradicción entre ellos y así inducir o deducir otros distintos de los que ya conoce. La razón humana, más que descubrir certezas[2] es una capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos[3] concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas. Para alcanzar este objetivo, la razón se vale de principios, que por su naturaleza tautológica[4], el ser humano asume íntima y universalmente como ciertos. Éstos son descritos por la lógica, que es la disciplina encargada de descubrir las reglas que rigen la razón, y sus principios lógicos son básicamente
  • El principio de identidad, que evidencia que un concepto es igual a ese mismo concepto (A es A).
  • El principio de no contradicción, que evidencia que un mismo concepto no puede ser y no ser a la vez (A no es negación de A).
  • El principio del tercero excluido, que evidencia que entre el ser o no ser de un concepto, no cabe situación intermedia (o A es, o no lo es).
Por este motivo también se conoce a la “razón” con el nombre de “Quantum”, ya que permite “cuantificar”, “medir”, “discernir” o “inteligir”, teniendo además en consideración, que es la razón el elemento que distingue e imprime su valor al ser humano, diferenciándolo del resto de la cadena de animales, otorgándole el apelativo de “animal racional”.

2.   Entiéndase por dogma[5] una doctrina sostenida por una religión u otra organización de autoridad y que no admite réplica, es decir, es una creencia individual o colectiva no sujeta a prueba de veracidad, cuyo contenido puede ser: religioso, filosófico, social, sexual, etc., impulsado por una utilidad práctica, y teniendo en cuenta que la enseñanza de un dogma o de doctrinas, principios o creencias de carácter dogmático se conoce como “adoctrinamiento”.

En cuanto a su origen el término podría relacionarse también a una norma o decreto emitido por una autoridad, o una opinión característica de una escuela filosófica, sin embargo con el crecimiento de la autoridad de la Iglesia, la palabra adquirió el que ahora es su significado principal, "teológico", del que se derivan, por analogía, el resto de los usos habituales, y por tanto serían “dogmas” no sólo las llamadas verdades de la religión católica, sino las de cualquier otra religión, o cualquier otra creencia que es proclamada como “verdad indiscutible”.

Por otro lado, hay que resaltar debido a esto que a partir del Renacimiento, se vincula estrechamente a la “razón con la ciencia”, y al “dogma” con la fe, y este último con la religión, pero es necesario dejar asentando que el “dogma”, no tiene que ver ni con el “mito”, ni con el “pensamiento mítico”, así como tampoco con “experiencia”, y “conocimiento empírico”.

"Fábricas de la Muerte"
Máxima expresión del "racionalismo instrumental",
o de la "estupidez humana"?

Por qué es importante diferenciar el uno del otro?

Pues simplemente porque los seres humanos desde sus primeros intentos de organización, se han visto envueltos por estas 2 corrientes de pensamiento, por un lado el “dogmatismo”, y por otro el “racionalismo”, conteniendo este último al “empirismo”. 

Pero para caer en cuenta de cómo estás formas de pensamiento han influido en el devenir de la humanidad, hay que destacar que “en los albores de las distintas civilizaciones no existían más que dos elementos, que actualmente no se conciben: “el pastor que guía, y el rebaño que obedece[6]”, comprensible específicamente por cuanto en principio el pueblo fue tan solo una masa gregaria; y quién conducía, tenía poderes plenos para “organizar”, frente al miedo que provocaba en el ser humano, enfrentarse ante los peligros de la naturaleza, lo cual le imprime a la vez su sello de “animal social”; sin embargo, no se debe olvidar que han ido cambiando los intereses, de tiempo en tiempo, en función de la óptica de la clase dominante, llegando a su máximo fulgor ambas formas de pensamiento, en la Edad  Media, (hechos de los cuales no se centrará hoy este estudio), con el “oscurantismo” inspirado en el “dogmatismo religioso”, y la “ciencia” inspirada en la “razón”, durante la Modernidad; cómo si del paso de la oscuridad a la luz, se encargará de demostrar la historia. 

Sin embargo tampoco hay que creer que por ese motivo, se debe tercerizar toda responsabilidad de nuestras vidas a la razón de manera exclusiva, o quizá a la fe, más aún cuando los representantes de la “teoría crítica”, que nació salvada del holocausto, como una ruptura con la izquierda clásica, la izquierda ortodoxa y el capitalismo salvaje, y en contradicción constante con el racionalismo y con el idealismo, Max Horkheimer y Theodor W. Adorno, pusieron en evidencia, las consecuencias que trae el uso de la “razón instrumental”, en el empleo de la ciencia y técnica para crear “fábricas de la muerte”, en las cuales diariamente, se acababan con decenas de miles de judíos por día, quienes entre sus tesis acerca del antisemitismo, explicado según Gandler (2009;28-29) lo ponen en evidencia como el “resultado de la contradicción entre lo particular y lo universal, en la que se encuentran los judíos[7] en las sociedades modernas ilustradas”, mas no como “la perversión de los ideales del proyecto histórico burgués capitalista-cristiano, mundializado con la colonización, sino como su consecuencia lógica”, contradiciendo el ideal de “liberté”, y reflejando a su manera el ideal de “égalité” centrado en un "interés de grupo," cuando en realidad es la “comunidad del pueblo racial”, dentro de las relaciones de producción existentes, “la forma más relevante” de celebrar el ideal de “fraternité”.

Es triste además evidenciar en compañía de estos dos autores de la teoría crítica, que el antisemitismo “tiene su raíz histórica más profunda en el cristianismo”, que pese a haber perdido influencia a nivel religioso, “persiste de manera seudorracionalizada en muchos de los “valores”, actitudes y estructuras de las sociedades modernas e ilustradas”, tomando en cuenta que los irracionalismos religiosos (otra forma de llamar al dogmatismo), importados a una forma “ilustrada” de pensar, ya no pueden tolerar ninguna divergencia, donde además la verdad ilustrada es única y no da cabida para nada más; todo para justificar un complejo de Edipo, u odio al padre, que tiene el cristianismo, con su propio origen histórico, "la religión judía", destruyéndola para autoafianzarse como religión propia, y no parecer una “diáspora”judía" como lo era a lo largo de su primera época, usando los logros técnicos, no para establecer formas más emancipadas de vida, sino para tratar de superar de una manera falsa el miedo a lo desconocido y a lo natural por vía de su exclusión, de su represión, y hasta su destrucción (Gandler; 2009: 30), como una forma perversa de adaptación de ambos pensamientos.

En este aspecto no queda más que tener claramente definido que el problema del conocimiento, es una relación permanente entre el sujeto y el objeto del estudio, y que además este está perfectamente ligado a la acción, donde dosis de irracionalidad[8] convertidas en “creatividad”, en unión con la racionalidad son de ayuda para mantener en el horizonte el respeto al derecho humano, y garantizar a través de un “control racional” la convivencia pacífica entre personas.

Pero ahora es el turno de la fe, y en ese aspecto, Kierkegaard[9] en su obra “El salto de la fe”, dentro de su concepción, nos invita a observar como un individuo cree en Dios o como una persona actúa en el amor, dado que no se trata de una decisión racional, transcendiendo la racionalidad en favor de algo más extraordinario que es la fe, considerando además que tener fe era al mismo tiempo tener dudas, de modo que para tener verdadera fe en Dios, el ser humano tendría que dudar también de su existencia, pues la duda, tal cual la considera René Descartes, es la parte racional del pensamiento de la persona, y sin ella la fe no tendría sustancia real, convirtiéndose la duda en un elemento esencial de la fe, y un fundamento, discutiendo así la subjetividad de los asuntos religiosos, pues la fe consiste en la relación subjetiva de total compromiso con tales doctrinas.

Es menester concluir este espacio, que es a la vez un reto, con una reflexión sobre una frase de William Drumond, que dice:

“El que no quiere razonar es un fanático; el que no sabe razonar es un necio; el que no se atreve a razonar es un esclavo”, asegúrense de no pertenecer a alguno de estos rangos.



[1]   Tomado del portal: http://es.wikipedia.org/wiki/Raz%C3%B3n_%28filosof%C3%ADa%29. Cabe mencionar que está definición es coincidente a la que se utiliza tanto en portales como en textos de filosofía
[2]           Sin embargo hay que destacar que epistemológicamente, verdad y certeza no son la misma cosa. El sentido epistemológico de verdad, se da a través de la verificación, en función de la repetición en la obtención del resultado, como decir que 2+2=4, en tanto que la certeza, no siempre cumple con esa función de verificación, de modo que se pueden dar como ciertas, cosas que son totalmente falsas, como por ejemplo al decir que el sol gira alrededor de la tierra, porque eso es lo que determinan nuestros sentidos.
[3]           El “concepto” es el “ser”, o sea, “la esencia misma de las cosas”, “es lo que es”.
[4]           Es decir, se explican en sí mismos.
[5]          Tomado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Dogma. Igual que en la definición anterior, esta es igual a la descrita en portales como en textos relacionados con el tema desde un punto de vista filosófico.
[6]           Valenti Santiago, Las Sectas y las Sociedades Secretas a través de la Historia, p. XII, Editorial del Valle de México, México, 1975.
[7]           Hablar en este punto a favor o en contra de los judíos, sería caer en juzgamiento, e inclusive, en elucubración, por lo cual se recomienda prudencia. Al fin y al cabo son seres humanos, y nada justifica la muerte de otro por cualquier motivo.
[8]           En referencia a la carga de emocionalidad y otros factores que forman parte del ser humano.
[9]           Sören Kierkegaard (1813-1855), es considerado el padre del existencialismo

sábado, 25 de diciembre de 2010

Construir la Razón y la Fé: es esto algo necesario?

Compilación realizada por : M.M. Yuguito

En uno de sus trabajos de “Construcción” una Aprendiz de Maestra Albañil, de procederes laicos, pero de una profunda base espiritual, y completamente comprometida con el principios de “Tolerancia” como “Aceptación”, encontró la siguiente reflexión hecha por el “Sant Sat Gurú” Hindú, del segundo tercio del siglo XX, Sant Kirpal Singh Ji Maharaj, que dice: “ “Conócete a tí mismo” es el aforismo más antiguo. Aquel que se ha encontrado a sí mismo, nunca más vuelve a perder algo de este mundo”, y lo escribió sobre uno de los muros del lugar; uno de sus compañeros de trabajo, al leerlo dijo:

Principio del formulario
“Siempre se ha sabido q el conocimiento es poder, es fuerza directriz; bajo estas bases el autoconocimiento permite ser verdaderos constructores operativos de destinos”[1], pero fue imposible no cuestionar lo siguiente: ¿el conocimiento es “poder”, o es “fortaleza”?, dado que “algunas personas utilizan el conocimiento para “obtener poder”; y que el conocimiento “debe ser” la fortaleza que facilite el andar y sostenga en los momentos de lucha cuando se enfrentan las vicisitudes de nuestra vida”, tal como lo mencionaría José[2], otro compañero de trabajo.

Dice la teoría política que el “Poder” es la capacidad de influir sobre la voluntad ajena a través de cualquier medio, y dado que el conocimiento puede ser usado para manipular, razón por la cual se dice que es “poder”, sin tomar en cuenta que al influir sobre las personas, estamos empleando energías, y dirigiendo trabajos[3] (acciones), que sin querer luego son devueltas por la “ley de acción y reacción”, entendiendo porque la búsqueda por el poder es nefasta, de ahí que un gobernante debería usar el conocimiento para fortalecer su medio, no para influir sobre él.

Víctor explicó: “Scire, potere, avdere, tacere” son los “verbos del mago[4]” en su original latín. Actualmente se manejan como “saber, querer, osar y callar”, pero querer es traducido directamente de “potere”, cuya traducción literal es “poder”, no fortaleza, y la monita secreta de los verbos del mago son alusivas al conocimiento, sin embargo la noción que das de su uso indebido es correcta, desde que esto se filtro fuera de los templos se ha usado egoístamente a lo largo de la historia[5], pues discerniendo esto último, resulta que es un “poder” de "puedo" como “capacidad de hacer”, mas no del otro "poder" que muchos ostentan, y tras el cual se esconde un enemigo llamado ambición,  resaltando además que “querer” viene de "volum", y aquel dicho popular: "el que quiere, puede".

"Construir es tomar control de sí mismo"


Pero con la “voluntad” se entra sin embargo en otros temas, “que son pertinentes para el tópico actual”, pues la voluntad es representada de forma curiosa a lo largo de las civilizaciones, “sea en forma de varita, de báculo o cetro”, que entre otros significados tienen el de simbolizar la facultad de influir el plano físico desde un eslabón superior: “el mental”[6], lo cual conduce a cuestionarse: ¿por qué la voluntad es una virtud que hay que cultivar?

Una pregunta, que para Víctor es, en apariencia inocente pero bastante profunda en su interior, dado que virtud viene de "virtus" que significa “potencia” (y regresamos a “potere”), y la voluntad para alcanzar el nivel en que se considere "magia[7]" como ha sido llamada desde la antigüedad; que es menester entrenarla, comenzando sencillamente con forzarse a hacer cosas que normalmente no son del agrado de las personas, a otras más avanzadas como algunas que involucran vasos con agua y más[8], aunque “se dice que el elemento fundamental de la "magia" es la fe, porque la fe mueve montañas, ¿verdad?, pero para los Albañiles “se entiende que la fe debe ser "razonada", caso contrario se puede caer en el fanatismo[9]”.

Cabe notar esta controversia, porque la fe es opuesta a la razón, y se entiende que el miedo es la ausencia de fe, y que la fe laica es el resultado de ese razonamiento, es decir, “se cree en lo que se comprueba o es razonado”, pero esa fe laica, resulta que también mueve montañas, construye templos a la "virtus", con el resultado que ese "potere" transforma las cosas, concordando José, en que “también el miedo puede ser causado por la ignorancia, pues normalmente cuando se desconoce cuál camino es el mejor, o el verdadero, es la oscuridad, o los lugares desconocidos, los que producen el temor; concluyendo que la fe laica, es el resultado de un buen razonamiento, dado que “la fe habla, pero la razón grita” ”[10].

En efecto, manifiesta Víctor, “se dice que en el Jardín del Edén había dos árboles, uno del conocimiento y el otro de la vida eterna”... En una lectura hermenéutica el primero simboliza a la razón, y el segundo la fe, que aunque son dos cosas opuestas en su esencia, ambas son necesarias y en algún momento complementarias, pues sirven de contrapeso mutuo para evitar caer en sus nefandas exageraciones, pues la fe sin razón se vuelve fanatismo, y la razón sin fe se convierte en “ateísmo[11]”[12]”, por lo cual al respecto de esto último, habría que caer en cuenta que la ciencia[13], producto esencialmente humano, no es una razón sin fe, sino por el contrario, su fe se fundamenta en su propio conocimiento y condición de perfectibilidad, es decir: “de su capacidad de perfeccionarse a sí misma”, pues inexplicablemente, los “grandes científicos[14]” han sido profundamente creyente e incluso, se dice que en la forma del átomo se condensa la forma de la divinidad, pero además, al leer de pronto esta frase:

"El amor de Dios[15], cuando envuelve al alma, es una experiencia tan poderosa y extasiante que todos los demás amores palidecen en comparación.

Sant Rajinder Singh Ji Maharaj"

se puede caer en cuenta también, que los seres humanos, no saben amar.

Será necesario entonces construir la razón y la fe, para poder amar?



[1] Víctor Fernando López Lucio, “compañero de trabajo” de Villahermosa, México.
[2] José Valdés Salazar, “compañero de trabajo”, de Jalisco, México.
[3] El “trabajo” es una categoría de la física relacionada con la “fuerza”, de ahí podemos relacionarla con la Tercera Ley de Newton que dice que: “para toda acción hay una reacción, de igual magnitud, pero en dirección opuesta”
[4] Según explicación del S.G.I.G.D.O. Carlos Flores, “Mago” proviene del Persa “Maghus”, y de ella las palabras: “Magister” y “Magisterio”
[5] Víctor Fernando López Lucio, Villahermosa, México.
[6] Idem.
[7]Explica el S.G.I.G.D.O. Carlos Flores que la “Magia” es “Maestría con poder”, haciendo referencia a alguien que es un Mago por ser un Maestro muy diestro, pero este poder, debe ser entendido como “Estabilidad, Liderazgo y Fortaleza”.
[8] “sé que vos podéis comprenderme”, fue la frase con la que terminó su intervención en este espacio Víctor Fernando López Lucio.
[9] José Valdés Salazar, Jalisco, México.
[10] Idem
[11] Se sugiere tolerancia al respecto de este tema a los lectores.
[12] Víctor Fernando López Lucio, México.
[13] Cabe recordar que la ciencia es una creación humana, por tanto una categoría “artificial”, expresada en la “Razón” o “Quantum”, como capacidad de “Medir” o “Discernir”
[14] Un claro ejemplo de esto lo tenemos en Sir Isaac Newton y en Albert Einstein, tomando en cuenta que la base fundamental no es la religión practicada, sino su convergencia espiritual.
[15] De D.I.O.S, que quiere decir “Divinity Infinitum Opus Supremum” o “Infinita es su divinidad, su obra suprema es” como esa Energía que daría origen a todo lo existente.

lunes, 25 de octubre de 2010

Diccionario de 3 pasos para todo principiante:

Una vez que el ser humano se ha encontrado solo frente a su propia realidad, tiene 2 alternativas, la primera, lanzarse al vacío desde la cima de un precipicio, o empezar a plantearse sus primeras preguntas en torno a su existencia, de la cual intuye algo debe existir para que cambie lo que pareciera ser una realidad cruel, mientras se hace inevitable conjeturar y exclamar cosas como: “daría lo que sea, a cambio de sentirme mejor de lo que me siento ahora” o decir: “Hay días... y días como hoy!!”, y trata de avanzar pero ¿cómo empieza, si está solo?, ¿qué debería hacer?... La pregunta del millón se ha planteado!.

Está solo, se encuentra solo:
  •         “quién soy?”,
  •         “de donde vengo?”,
  •         y “hacia donde voy?”
Se acompañará al “ser humano” a emprender su camino a través de esta búsqueda que empieza el día de hoy a través de este diccionario de 3 pasos, para todo aquel que quiere principiar.
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Paso 1: ¿Qué es la filantropía?

En un acercamiento al portal wikipedia.org, explica que etimológicamente la palabra filantropía deriva sus raíces del griego φίλος philos (o filos), y άνθρωπος, antropos, que se traducen respectivamente como "amor" (o "amante de", "amigo de"), y "hombre" (o "ser humano"); entonces, “filantropía” significa "amor a la humanidad", siendo su antónimo “misantropía”; definición que coincide al descrito en el diccionario Pequeño Larrouse; por tanto, filantropía es el amor al género humano y todo lo que a la humanidad respecta, particularmente, en su forma positiva y constructiva, expresado en la ayuda a los demás sin que necesariamente se requiera de un intercambio o interés alguno en una respuesta. Los esfuerzos filantrópicos son realizados por parte de individuos o por grupos de individuos organizados.

Los donativos a organizaciones humanitarias, personas, comunidades, o trabajando para ayudar a los demás, directamente o a través de organizaciones no gubernamentales con fines no lucrativos, así como lo es el trabajo de voluntario para apoyar instituciones que tienen el propósito específico de ayudar a los seres vivos y mejorar sus vidas, son considerados actos filantrópicos.

Historia

El término fue creado por Flavio Claudio Juliano (331/332 - 26 de junio de 363), quien fue emperador de los romanos desde el 361 hasta su muerte, siendo una de las tareas primordiales como emperador, la de restaurar el paganismo como religión de los romanos, en este intento imitó a la iglesia cristiana en todas sus instituciones e incluso en su doctrina, como en este caso, así acuñó el termino "filantropía" para suplir al cristiano de “caridad”, que formaba una de las virtudes de la nueva religión y que nunca había sido parte del paganismo como religión en Roma o en Atenas.

Paso 2: ¿Qué es la “benevolencia”?


Según el Diccionario Pequeño Larrouse, la palabra Benevolencia significa “Simpatía, buena voluntad”. Según describe un portal de internet dedicado a la filosofía, manifiesta que “la benevolencia se parece a la amistad; pero no es precisamente la amistad, pudiendo ejercerse sobre desconocidos, sin que sepan el sentimiento que se experimenta por ellos; lo cual no sucede con la amistad”. La benevolencia tampoco es la inclinación a amar; porque no tiene ni intensidad, ni deseo, síntomas que ordinariamente acompañan a la inclinación.

Así, la inclinación se forma por el hábito; pero la benevolencia puede ser hasta casual, por ejemplo, el interés que se toma por los luchadores; los espectadores, al verlos combatir, se sienten benévolos respecto de ellos y los auxilian con sus aclamaciones, sin que por eso estén dispuestos a tomar parte personalmente en la lucha. En este caso la benevolencia es del todo eventual, y la afección que provoca no pasa de la superficie. Esto nace del hecho que la amistad, como el amor, comienza al parecer por el placer de la vista; porque si al pronto no produce encanto el aspecto de la persona, no se la puede amar.

No quiere decir esto, que porque uno se sienta seducido por la forma, ya esté enamorado; pues sólo hay amor cuando se siente la ausencia de una persona y se desea su presencia. Es cierto que no pueden dos hacerse amigos sin haber experimentado antes la benevolencia; pero tampoco basta ser benévolo para amar. Uno se contenta con desear el bien a aquellos que son objeto de nuestra benevolencia, pero sin que por otra parte esté uno dispuesto a hacer nada con ellos, ni a privarse por ellos de cosa alguna. Sólo metafóricamente puede decirse que la benevolencia es la amistad.

Pero también puede afirmarse que la benevolencia, prolongándose con el tiempo y llegando a constituir un hábito, se convierte en una verdadera amistad, que no es la amistad por interés, ni la amistad por placer; porque la benevolencia no se inspira ni en uno ni en otro de estos motivos. En efecto, el que ha recibido un servicio corresponde con la benevolencia al bien que se le ha hecho, cumpliendo así un deber. Pero cuando se desea el triunfo de alguien, porque espera uno sacar también alguna ventaja, no es uno benévolo para esta persona sino más bien para sí mismo; a la manera que no es amigo el que trata a otro con la mira del provecho que de el pueda sacar.

En general, la benevolencia nace a la vista de la virtud o de un mérito cualquiera siempre que una persona muestra a otra que es hombre de honor, de valor o que tiene cualquier cualidad o este género, como los combatientes de que hablamos antes.

Paso 3: ¿Qué es la “beneficencia”?

Según el mismo diccionario Pequeño Larrouse, la Beneficencia es la “Virtud de hacer bien”, “Ejercicio de la caridad”, así como el “Conjunto de institutos benéficos y de los servicios gubernativos referentes a ellos”.

Ahora bien, según lo consultado y a fin de establecer no solo la conceptualización de estas aparentes palabras, sino también una relación entre estas con el desarrollo del ser humano, es importante dirigir una lectura de ciertos textos Mas:. complementarios:

“Son la filantropía y la beneficencia dos de los principales deberes para con todos los seres humanos, sin excepciones y sin distinciones, la historia de la Mas:. está pletóricamente marcada por la beneficencia, para con aquellos que han sido especialmente marcados por la infortuna, influida no solo por la filantropía”.

Algo que se puede asimilar de estas lecturas es que no basta con ser benevolente, o querer el bien para los demás dicho en otro sentido, ni siquiera de querer ayudarles, sino que basado en un principio filantrópico, a las personas se las debe ayudar para que salgan adelante, previniendo el error y la ignorancia, que es raíz de todos los males, por cuanto la beneficencia sin sentido en lugar de arreglar los males, más bien tiende a enraizarlos.

Finalmente todo acto no debe ser difundido, para no generar en el beneficiado, ni en el benefactor, sentimientos que puedan dar percepción de hundimiento para el uno, ni de engrandecimiento en el otro.

All begins in ourselves
La benevolencia y la beneficencia para sí mismo

Si se toma en cuenta que benevolencia (bene + volum) etimológicamente es “querer el bien” y que beneficencia (bene + factum) es “hacer el bien”, podemos definir que  la aplicación para sí mismo, nace cuando el ser humano ha tomado conciencia de la dualidad que circunda la vida de las personas en cualquier  instante de sus vidas, causando las diversas crisis por las cuales atraviesa, siendo un deber elevarse por encima de esta dualidad para ver las cosas tal cual se presentan en la realidad, distinguiendo en medio de la crisis el error o la ignorancia que generaron este evento, lo cual primero no hará agravar el problema, ni permitirá que este haga raíz en sí mismo.

Por tanto ser benevolente hacia si es ser consciente y evitar la  autocompasión, a la cual recurrimos en medio de una crisis, y por otra parte, la auto beneficencia que radica de tal elevación consiste en permitir se ejerza en nuestro interior el efecto de la "frase levántate y anda", tal cual debe ser el fin de la verdadera beneficencia.

lunes, 18 de octubre de 2010

Edición Especial: Mujer, sangre en tierra - Reconexión con la Pachamama!!!

La Menstruación es la clave de la renovación de la Mujer. Es el momento de vaciarnos de todas las energías del pasado para absorber vida nueva.

No existe purificación más grande que el derramamiento natural y cíclico de sangre femenina, nuestro líquido vital que contiene toda la información de nuestra historia en el mundo físico.

En su insensata competencia por el poder sobre el mundo, el hombre quiso arrebatar este poder propio de la mujer y creó maneras de derramar sangre masculina sobre la Tierra dando vida a horribles sacrificios que terminaron en el juego más aburrido y constante de todos: la guerra.

La Tierra, de manera natural, había estado recibiendo la sangre de las mujeres y leyendo constantemente en ella la memoria genética de cada una de nosotras, enterándose así, de la situación en que vivía el ser humano.

Pero en esta campaña para dominar a la diosa, la sociedad masculina nos obligó a creer que la sangre de la menstruación es cosa sucia y las mujeres nos hicimos parte del complot contra la Tierra desechando y apilando nuestra sangre en basureros y en toallas higiénicas que ya son casi completamente plásticas...

La imformación del ADN de la sangre menstrual es un verdadero libro de información para la Tierra. Hace cientos de años que hemos dejado de informar a la Pachamama de nuestra memoria de forma sutil y pacífica.

Es tiempo de reconexión!!
Sangre en tierra

♥♥♥
Llanto Rojo de Mujer

El llanto de una mujer mancha de rojo y no de lágrimas, su rostro, su cuerpo y su alma.

Nuestro útero, tan fuerte como sensible, tan creador como receptivo, guarda grandeza pero también guarda el resentimiento, la ira, la incomprensión, la traición que no se pudo expulsar fuera.

Cuando menos lo esperas, se desborda manchando de rojo todo a su paso, rojo que avisa del llanto interno, del dolor del alma, del dolor de nuestra diosa.
Cuando nuestras "lunas" no son nuestras, cuando se escapan provocando hemorragias incontrolables, cuando nos desbordan lágrimas rojas,......acuérdate de mimarte y del mensaje!!!......sigue sanando, acaricia tu vientre y tu vida, siéntate en una roca o en la tierra y permite que te ayude a restaurar el caldero sagrado.

Hoy hago ofrenda con mi sangre, pues la alegria es sagrada y el llanto rojo también es sagrado.

Inmaculada C. Gil M.

domingo, 17 de octubre de 2010

La fé es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.


En la biblia, el libro de Hebreos 11:1, se define la fe como la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no sé ve; una publicación de la Iglesia Protestante, manifiesta que “la fe es el título de propiedad que nos garantiza que las cosas que esperamos son nuestras a pesar de que no las veamos con nuestros ojos físicos. La fe nos da la seguridad de las cosas que estamos creyendo ya son nuestras. La fe es el brazo que se extiende al mundo espiritual y recibe las cosas que Dios ya nos dio”.

Cuándo el ser humano en el mundo profano se enfrenta a sí mismo y a sus vivencias en medio de un mundo complejo y caótico, apoya su debilidad en una fuerza superior a la cual llama Dios, más ¿qué o quién es ese ser tan infinito, capaz de sostener al mundo y la Humanidad?

D.I.O.S. que es la contracción de “Diviniti Infinitum Opus Supremum” o dicho en español: “Infinita es su Divinidad, Suprema su Obra es”, fue definida filosóficamente en algunas corrientes de pensamiento como una “Conciencia Universal”, o una energía potenciadora que habría dado origen al vasto Universo, como si de un Arquitecto se tratara entonces, la construcción de tal posibilidad, es decir, “su obra”, de la cual también proviene el ser humano.

The man befront the life
Entonces, si el Arquitecto del Universo es en sí una Conciencia Universal, será posible preguntarse si ¿Dios existe? Por lo menos hasta aquí, la lógica parece demostrar que sí, pero ¿por qué entonces ligar la fe a esa Conciencia? Y ya más allá si como dijo Nietzsche: “Dios ha muerto, parece que los hombres (refiriéndose al ser humano) lo mataron”, y si el ser humano ya no tiene un referente para apoyar su imperfección en un Ser Superior; pensamiento que explica por un lado las razones para la implantación de un pensamiento laico por un lado, y la profundización del temor en los individuos como lo explica Max Weber en sus estudios sociológicos, ¿justifica entonces seguir teniendo tal fe?

La pregunta hoy en día se centra en torno a si hay que mantener ¿Fe en un Dios que la humanidad no ha dejado ni para los días domingos en la Iglesia? ¿O tener fe en el ser humano?... La respuesta probablemente se tendrá al saber hacía donde conduce este camino de crecimiento y perfección.

martes, 28 de septiembre de 2010

De la Libertad… Reflexiones sobre el Pensamiento Libertario

En medio de un proceso de auto experimentación, que no fue otra cosa que un proceso de perfeccionamiento, descubrí que la libertad es ese tallar de la piedra para convertirla en algo útil y para construir las más firmes edificaciones sobre las cuales se asentará el devenir de la humanidad.

De la libertad se puede decir que es un proceso que está en constante construcción y que depende mucho de tener un conocimiento que permita entenderla y aplicarla, es decir que establezca bases sólidas para posibilitar su praxis.

Se nos enseña en las escuelas que la libertad es una capacidad dada al ser humano para elegir entre el bien y el mal, y que el bien tiene relación a hacer cosas que beneficien tanto a uno mismo, como a los demás, pero se ha prostituido el sentido de esta palabra haciendo pensar que con esa capacidad de libertad, al poder uno influenciar sobre lo que se quiere, se puede transgredir al derecho de otros, es decir, si yo soy libre, mi vecino o hermano tiene derecho a la misma libertad a la cual reclamo, y esta transgresión a la libertad ajena es la que se transformará en violencia, y sin importar el tipo de violencia, la imposición de mi libertad por sobre la libertad de otro se conoce como “ejercicio de poder”, pero cuántas personas son conscientes de aquello? Y es este el punto de inicio del libertinaje, o algo similar a sobrepasar las fronteras de la libertad; pero donde empieza la libertad?

Para realizar el presente análisis, es necesario remitírse a varias fuentes, entre ellas el pensamiento de los libertadores, encontrando en el viaje por entender la libertad a personajes como Simón Bolívar, José de San Martín, Bernardo O’Higgins, Miguel “el cura” Hidalgo, Benito Juárez, y Maximiliano I de México, a fin de encontrar puntos en común acerca de la libertad, no solo entendida como la libertad política, sino también como aquella libertad, “verdadera”, de la que hablan los Manuales del Apr:. F:.M:. encontrando las siguientes expresiones que llamaron mi atención:



Según las expectativas de Bolívar, se “quiere ciudadanos verídicos, leales, desinteresados, valientes, patriotas, capaces de sacrificio”, por lo que fue considerado un peligroso legislador sobre los sentimientos, sobre la conciencia y aún sobre la vida íntima, pero aquello que los escritores señalan como peligrosa legislación, no es otra cosa más que la verdadera libertad, o el inicio de la libertad, pues él creía que “no puede haber libertad donde haya ignorancia", escribiendo: "la esclavitud es hija de las tinieblas ; un pueblo ignorante es el instrumento ciego de su propia destrucción", y pensando: "Un hombre sin estudios es un ser incompleto; moral y luces son los polos de una República, moral y luces son nuestras primeras necesidades", claro que esta República, no sería otra cosa que la reunión y el establecimiento de relaciones de fraternidad entre hermanos que comparten un mismo suelo.

José de San Martín en cambio manifestó, "la experiencia de 10 años de revolución en Venezuela, Nueva Granada, Chile y las Provincias Unidas del Río de la Plata, me ha hecho conocer los males que ha ocasionado la convocación intempestiva de Congresos, cuando aún subsistían enemigos en aquellos países. Primero es asegurar la independencia, después se pensará en establecer la libertad sólidamente", entendiéndose la independencia, el desarraigo de aquellos males para el establecimiento pleno de la libertad. En que coincidían todos aquellos? En la importancia de la educación…. Hasta aquí el pensamiento, sin entrar en otros análisis histórico-políticos.

Pues entonces, la libertad tiene una fuerte base conceptual educacional, con un inicio en sí mismo, donde el conocimiento es un fuerte freno de las pasiones, de las ilusiones y del error, termina donde empieza la libertad de otro, y facilita el alcance del bien común, y lo que es más es un proceso que se autoconstruye día tras día.